fbpx

¿Cómo enfrentar los antojos de invierno?

Durante el invierno surgen muchos mitos respecto a la alimentación que se debe tener, uno de ellos es que mientras más frío hace, más alimentos calóricos se deben consumir. ¿Qué tan cierto es esto? La académica de la Escuela de Nutrición y Dietética de la Universidad Católica del Maule sede Curicó, María Fernanda Aguilar, aclaró las interrogantes que surgen esta época invernal, “Es un mito que se necesita aumentar el consumo de calorías, lo que el cuerpo necesita son alimentos con temperaturas mayores, no con más calorías”, aclaró.

Consumir durante el invierno una ensalada fría no sabe tan confortante, lo positivo es que existen muchos sustitutos saludables como las sopas, guisos de verduras, tortillas o estofados. “Son una idea deliciosa en el invierno, siempre y cuando no contengan crema de leche o carnes altas en grasas”, explicó la especialista.

Recomendó, por ejemplo, realizar simples modificaciones al momento de cocinar, en vez de freír, asar los alimentos en el horno y reemplazar parte de la crema de leche, por yogurt griego bajo en calorías, que ayuda a satisfacer los antojos de inviernos sin acumular kilos de más.

¿El té nos hidrata?

Otro de los puntos negativos que surgen durante esta época es que el consumo de agua disminuye considerablemente. Muchas personas deciden reemplazarla por té, café o distintas infusiones.  Pero, ¿estas bebidas calientes nos hidratan realmente?

“Consumir té es una de las formas más fáciles y amigables de mantenernos hidratados durante el invierno, además del consumo de agua, pero también tiene otras propiedades como antioxidantes, mejora la diuresis del cuerpo y, por tanto, reduce la retención de líquidos y toxinas”, puntualizó.

Sin embargo, el consumo de café debe ser moderado, por lo que la especialista sugirió alternar la ingesta de café con distintas variedades de infusiones o té, como el verde, blanco, rojo o negro, que, además, contienen una alta concentración de flavonoides y de polifenoles, que son antioxidantes naturales.

“En invierno la gente tiende a consumir en menor cantidad el agua, porque les da frío o porque van mucho más seguido al baño, pero podemos incluirla en forma de sopas, infusiones, té, leche caliente o agua de cocción de frutas, las cuales tendrán la misma capacidad de hidratar nuestro cuerpo”, comentó.

Colaciones para la jornada laboral

Otra de las problemáticas que se debe enfrentar durante esta época, es que el organismo debe enfrentarse a diversos adversarios como las bajas temperaturas, la lluvia, cambios de horario, sedentarismo, además de una alimentación con exceso de calorías.

Al respecto, la académica María Fernanda Aguilar, sugirió “Reducir el consumo de carnes rojas ricas en grasas, así como también los embutidos, que abundan en esta temporada futbolera que se nos viene, disminuir también el consumo de frituras como las sopaipillas, debemos seguir hidratando el cuerpo con agua o infusiones calientes, pero libres de azúcar, consideren también comer legumbres al menos dos veces a la semana, y mantener la ingesta de frutas y verduras diariamente. Recordar siempre que el azúcar y las frituras disminuyen las defensas del cuerpo, ya que son productos tóxicos y dañinos, por ende, el cuerpo estará pendiente de neutralizar a esos productos, en vez de concentrarse en producir anticuerpos para el resfrío y los cambios de temperatura”, puntualizó.

Otro de los puntos que propone es consumir una colación a media mañana y otra a media tarde, para que los espacios entre comidas no superen las tres o cuatro horas, con el fin de evitar los alimentos altos en calorías o grasas saturadas.  “Tengan a mano un puñado de frutos secos, una barra de cereal hecha en casa, lácteos semi o descremados y por supuesto las frutas que se encuentran disponibles en invierno, las cuales normalmente son altas en vitamina C, tales como el kiwi y la naranja”, comentó.

 

 

(Recuadro) Recomendaciones para no subir de peso durante el invierno:

-Dormir lo suficiente cada noche.

-Realizar ejercicio físico es importante, también hay que moverse durante el invierno.

-Mantener una alimentación saludable y equilibrada, recordar que cada tipo de alimento nos aporta diferentes vitaminas y minerales.

-Respetar todas las comidas del día, tomar siempre desayuno, almuerzo y cena.

-Reforzar la flora bacteriana intestinal, ojalá con bebidas lácteas que incluyan probióticos.

-No caer en niveles de obesidad, ya que está directamente relacionada con la inmunodepresión.

-Eliminar el consumo de comida chatarra o rica en grasas.

-Reducir el consumo de azúcar.

-Recordar que la mayor parte de los problemas de tipo inmune se deben al maltrato que le damos al sistema digestivo por una alimentación inadecuada, debido a la escasez de fibra y exceso de alimentos fritos y grasas saturadas.