fbpx

Efectos similares a un veterano de guerra tendrían profesionales de salud post pandemia

Así lo advirtió la Dra. Paula Ceballos, decana de la Facultad de Ciencias de la Salud UCM y quien ha investigado desde hace más de ocho años los riesgos psicosociales en trabajadores de unidades críticas. La académica hace un llamado a intervenir de forma inmediata.

La pandemia por COVID-19 ha sido la peor del último siglo y quienes han estado en primera línea de combate no solo se han tenido que enfrentar al virus sino a graves afectaciones físicas y psicológicas producto de la alta carga laboral.

“Quienes trabajan en unidades críticas como UCI y urgencias han estado en una situación de estrés permanente. No solo hoy están agotados por la pandemia, están estresados desde hace más de 10 o 15 años”, explicó la Dra. Paula Ceballos, decana de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Católica del Maule (UCM).

Ceballos quien, en 2014 a través de su tesis doctoral, ya había demostrado la existencia de “un alto nivel de exigencia psicológica y sobre carga mental en todos los equipos de salud de las unidades críticas más importantes del centro sur de Chile”, va más allá y hace una contundente advertencia.

“Todos los trabajadores primera línea, en la postpandemia, van a tener un síndrome similar al de un veterano de guerra. Van a tener muchas secuelas físicas y mentales, por lo tanto, requieren un trabajo permanente, intervenciones efectivas y protocolarizadas, no solamente un aplauso y un bono”, afirmó.

Ceballos advirtió que, en la post pandemia, es posible que se evidencie “un aumento de suicidios, depresión, ansiedad, crisis de pánico. A nivel de salud física, problemas cardiovasculares por que la presión puede generar infartos, accidentes cerebrovasculares, trombosis venosas profundas, problemas digestivos e, incluso, problemas inflamatorios e infecciosos por una disminución de las defensas”, sostuvo.

De acuerdo con la académica, se generará un círculo vicioso, pues estos problemas de salud “aumentarán las licencias y, por tanto, el requerimiento de profesionales, lo que se traducirá en un aumento en la contratación de profesionales recién egresados que, por un lado, es muy bueno, pero que necesitan acompañamiento de personas con mayor experiencia y, estas al estar ausentes, se producirá mayor estrés en el equipo y un círculo vicioso”, dijo.

ES URGENTE INTERVENIR

Si bien, desde 2016 la legislación chilena incorporó la evaluación de los riesgos psicosociales de los trabajadores, “se queda solo en la medición y en el reporte a la Superintendencia de Salud”, pero no se establece cómo se debe intervenir a aquellos empleados que resulten con altos niveles de riesgos. “Esto todavía no está claro”, dijo Ceballos, aunque “hay varias estrategias desde mutuales y universidades, aún no está protocolarizado cómo debe intervenirse”, indicó.

De acuerdo con la experta quien, desde la Facultad de Ciencia de la Salud UCM ya ha intervenido trabajadores de unidades oncológicas y actualmente lidera un proyecto FIC para mujeres trabajadoras, “es urgente determinar intervenciones protocolizadas, validadas y estandarizadas en diversos riesgos. Debido a que los recursos son finitos, lo que he sugerido en investigaciones es realizar un diagnóstico de la situación y priorizar los riesgos más altos para luego establecer estrategias de intervención y mantener dentro de las organizaciones una política de mejora continua de los trabajadores”, explicó.

Lo anterior implica que cada organización genere estrategias adaptadas a su propia realidad porque “lo que pasa en Arica es muy distinto a lo que pasa en el Maule, no son las mismas personas, ni la misma estructura organizacional ni la misma realidad”, detalló.

“Es tan importante cuidar de la salud de la ciudadanía como cuidar de la salud de los trabajadores de la salud porque si no están bien, el equipo de salud entregará un servicio deficiente a la población”, puntualizó la doctora Ceballos.

Podría Interesarte
OCM Online: Revive la presentación de “La Pérgola Clásica”